martes, 15 de marzo de 2011

Carta de Manu para Ema

He estado pensando, ¿sabes? creo que es tiempo de mudarnos a otro lado. Empiezo a pensar que ya estamos cansados. ¡Vamos a la cordillera, cerca de ELLA! Allá el aire es tranquilo y no está muy lejos. Se que es algo caro, pero no importa, total, no vamos a vivir para siempre, ¿verdad? Debemos soltarnos un poco, chico…

Vamos a la cordillera, cerca de ELLA, porque es el lugar donde crecimos, ¿no? Es decir, no sería como ir a un lugar completamente desconocido, como sé que detestas. Ah, nostalgia, ¿recuerdas? Muchas cosas que sucedieron cuando estábamos allá; jugar, mirar, pasiar, besar, tomar café.

Suena a la típica persona ya cansada de todo, pero bueno, tú eres el que tiene veintiuno… yo tengo muchísimos más, ¿recuerdas? Es extremadamente envejecedor ser perfectamente feliz. Vamos a la cordillera, cerca de ELLA, porque ahí es donde nacimos… y ahí es donde debemos estar.

Muchas memorias están ahí. Ese lugar “cuando”… ese momento “donde”. Allá en ese lugar, cerca del Parque Sarmiento, donde todo es una mezcla de tiempo y espacio. Ahí donde te enamoraste por primera vez de la chica llena de pulseras y anillos, ella pues, que te enseñó a esquivar besos, a escuchar, a palpitar de verdad.

Allá, donde nos conocimos por primera vez cuando miramos el cielo de sábado. Cuando nos miramos con los ojos llenos de lagrimas y fuimos, desde entonces, (….). Vamos… vamos…

Tu yo-.

PS. No leas con las cara tan cerca de la pantalla.

domingo, 6 de marzo de 2011

Cuando camino por la calle sordo por los audífonos me encanta, inconcientemente, mover los dedos como si tocara el piano. Toco mi muslo derecho haciendo notas naturales, bemoles y demases. A veces, cierro los ojos para que todos los sonidos e instrumentos musicales se mezclen en mi cabeza; es cuando escucho voces que, en armonía con las melodías, hablan de mí a mis espaldas.

Diferentes voces, diferentes voces. Emocionadas, melancólicas, animadas, con sueño, pero siempre tuyas. Y las recuerdo vívidas solo cuando uso los audífonos y me aislo de la calle y del tráfico que está a través de la ventana. A veces me llaman, a veces piensan en voz alta, pero la voz que más me gusta, entre todas, es la que llama mi nombre con un acento gracioso, somnolienta y pacífica. Así como voz de seis de la tarde y media.

Recuerdo que cuando tomábamos café en Havanna que estaba cerquita del Monserrat teníamos que hablar al oído. Había ruido, mucha gente, y un frio… Pero no me estoy quejando, me gustaba; me gustabas y un montón. A veces, parecía como una imagen de esas que si las ves desde fuera, te parecerían cheesy y hasta coreografiadas pero nos sucedían y yo, en mi mente, las veía de afuera, siempre de afuera, como una película romántica de la cual éramos protagonistas. Lo bueno es que nunca salían los créditos desde abajo de la pantalla.

Tus diferentes voces… me imagino que también debo tener algunas propias que te llamen la atención o gracia, como mi voz con algunas copas -shots- encima, graciosa y seseante, pero con los ojos clavados en tus labios, esperando que salgan palabras, atento y sentado de medio costado en el borde del sofá.

Todas esas voces recuerdo vívidamente solo cuando tengo los audífonos puestos, tocando en el reproductor del celular el setlist que me "regalaste". Sin quererlo creaste la banda sonora de nuestra historia, bailando al compás del super rodeo alrededor de un primer beso que casi casi iba a ser el último.

La la la la. You and I should ride the tracks and find ourselves just wading through tomorrow…

jueves, 3 de marzo de 2011

Porque ni en otros bazos me olvido de vos:

Nunca jamás me sentí tan pequeño,
Como cuando estuve en tus sueños.
Esos de los ojos abiertos,
Cuando el mundo estaba durmiendo.
Cuando el sol no quería salir porque
Habia pasado la noche sin ti

Cualquiera diría que soy adicto
Al humo que sale de tus cigarrillos

2 espejo frente a frente crearan..
100 mil caras que observar…
Puede que alguna de ellas sea real
Lo tendré que investigar
Que empiece el viaje ya…


Enciendo el cigarro con agrio llanto de estrella
Que arde a lo lejos porque hablan de ella.
En un universo infinito que cruzan miradas
Que aquí no se miraran nunca.
Bailando desnuda hoy te tapaba un eclipse de luna.
Como un astronauta perdido en tus pecas,
Es que me olvide que sigo en la tierra.
Oye.. tal ves no sepas y sigues bailando con otros planetas

Infinita en general de tan grande es demencial.
No detecto una señal, nunca encontrare un lugar..
Donde el fin me entienda

Tendré que mirarte por un telescopio.
Buscar tu señal en una radio.
Subir en la nave sin un copiloto ,
Que sepa cruzar el espacio.
Siguiendo la estela del cometa,
Que va donde dicen tus labios.
Si me lo permite el universo,
De noches fugases y días extraños


Y si no regresos jamás y este ruido no cesa.
Mundos que van a estallas, mi vida esta en apuesta.
Y yo ya no puedo hacer más, (....)



se que ni vos ni yo fumamos solo que la vicion me gusta mucho.