martes, 15 de marzo de 2011

Carta de Manu para Ema

He estado pensando, ¿sabes? creo que es tiempo de mudarnos a otro lado. Empiezo a pensar que ya estamos cansados. ¡Vamos a la cordillera, cerca de ELLA! Allá el aire es tranquilo y no está muy lejos. Se que es algo caro, pero no importa, total, no vamos a vivir para siempre, ¿verdad? Debemos soltarnos un poco, chico…

Vamos a la cordillera, cerca de ELLA, porque es el lugar donde crecimos, ¿no? Es decir, no sería como ir a un lugar completamente desconocido, como sé que detestas. Ah, nostalgia, ¿recuerdas? Muchas cosas que sucedieron cuando estábamos allá; jugar, mirar, pasiar, besar, tomar café.

Suena a la típica persona ya cansada de todo, pero bueno, tú eres el que tiene veintiuno… yo tengo muchísimos más, ¿recuerdas? Es extremadamente envejecedor ser perfectamente feliz. Vamos a la cordillera, cerca de ELLA, porque ahí es donde nacimos… y ahí es donde debemos estar.

Muchas memorias están ahí. Ese lugar “cuando”… ese momento “donde”. Allá en ese lugar, cerca del Parque Sarmiento, donde todo es una mezcla de tiempo y espacio. Ahí donde te enamoraste por primera vez de la chica llena de pulseras y anillos, ella pues, que te enseñó a esquivar besos, a escuchar, a palpitar de verdad.

Allá, donde nos conocimos por primera vez cuando miramos el cielo de sábado. Cuando nos miramos con los ojos llenos de lagrimas y fuimos, desde entonces, (….). Vamos… vamos…

Tu yo-.

PS. No leas con las cara tan cerca de la pantalla.